El uso reflexivo de los verbos. Introducción

El uso reflexivo de los verbos. Introducción

Ahora no es el momento de explicar por qué, pero en español hay muchos verbos que se usan con un pronombre reflexivo.

En infinitivo, tienen la terminación propia del infinitivo (-AR, -ER, -IR) más el pronombre -SE: llamarse, ducharse, levantarse, vestirse, afeitarse,…

Para conjugar el verbo (decir las diferentes formas del verbo y adaptarlas a las diferentes personas), quitamos el pronombre del final del infinitivo y lo ponemos antes del verbo. Usamos las distintas terminaciones del verbo como siempre.

Pero… ¡Cuidado! el pronombre es diferente para cada persona:

Por ejemplo:

Me llamo Rafa. Me despierto todos los días a las seis y media de la mañana. Desayuno un café y yogur con fruta. Después, me afeito, me ducho y me visto. Voy al trabajo en bicicleta.

Él se llama Paco. Se despierta todos los días a las seis y media de la mañana. Desayuna un té y una tostada. Después, se afeita, se ducha y se viste. Va al trabajo en autobús.