Introducción al subjuntivo: los modos del verbo

Introducción al subjuntivo: los modos del verbo

El modo verbal es una marca del verbo, que está incluida en su forma, y que expresa la intención, la posición del hablante con relación a lo que dice, es decir, el propósito con el que expresa la acción del verbo.

Esta definición será muy clara y evidente después de leer este artículo.

Pero, primero, vamos a ver qué es el indicativo.

Imagen de Htc Erl en Pixabay

Usamos el indicativo cuando nuestra intención es declarar una información: es decir, cuando queremos expresar que sabemos algo o pensamos algo.

(Yo sé que el teléfono no funciona y lo declaro).

(Ahora mismo pienso que iremos a Barcelona y, por eso, lo puedo afirmar).

(Sé que esto fue así y, por lo tanto, es una afirmación).

A veces, antes de la información que queremos afirmar, usamos una expresión previa o “matriz”(término usado por el Prof. José Ruiz Campillo) que nos ayuda a dejar claro que lo que vamos a decir es una declaración.

(yo pienso que el teléfono no funciona y lo afirmo).

(tenemos esos planes y los declaro).

Estas matrices son grupos de palabras o expresiones que se repiten frecuentemente y que introducen o generan una estructura lingüística específica. Por ejemplo, creo que, pienso que, o estoy seguro de que, introducen siempre una oración con el verbo en indicativo.

Por el contrario, se usa el subjuntivo cuando no podemos, o no queremos, declarar lo que expresamos con el verbo (no declaración): es decir, cuando no quiero expresar que sé o pienso algo.

Para ello también se usa generalmente una expresión previa (matriz) para introducirlo:

(no afirmo que “Javi vive aquí”; la única afirmación es que no lo creo).

(no declaro que “Javi vive aquí”; solo digo que eso es posible’).

(no quiero decir que “Javi vive aquí”; solo digo que eso sería muy bueno)

(no quiero afirmar que “Javi vive aquí”; solo quiero expresar mis dudas sobre eso).

[OBSERVACIONES SOBRE EL USO DEL INDICATIVO O EL SUBJUNTIVO]

En general, podemos decir que el indicativo es un modo totalmente independiente; sin embargo, el subjuntivo no lo es. Puedo decir, por ejemplo:

Pero no es posible decir

En este último ejemplo, es necesario introducir una matriz previa:

No obstante, podemos encontrar algunas expresiones que usan el subjuntivo sin necesidad de usar una matriz, especialmente en las expresiones que expresan deseos y que son fórmulas de uso social. Por ejemplo, en la celebración del cumpleaños de un amigo podemos decir:

y no estamos usando una matriz previa. En este caso, sin embargo, podemos afirmar que, aunque no lo expresemos, en nuestra mente tenemos la idea de deseo o espero que, etc., por lo que podemos pensar que sí existe esa matriz, aunque no esté expresada.

De momento, no vamos a hablar de este modo, pero, de manera general, podemos decir que lo usamos cuando queremos influir directamente en las acciones de otras personas. Podemos hacerlo con intenciones diferentes. Por ejemplo:

Para dar instrucciones:

Para dar órdenes:

Para pedir o rogar:

Para dar consejos:

Para invitar:

Para dar permiso:

El imperativo está muy relacionado con el subjuntivo, porque el imperativo tampoco es una declaración. La finalidad de estos dos modos del verbo es similar. En las frases

la intención es la misma: intentamos influir en la acción de otra persona. Sin embargo, con el imperativo lo hacemos directamente, mientras que con el subjuntivo lo hacemos mediante una matriz previa (quiero que), es decir, indirectamente.

Hoy en día, gracias a la ciencia del conocimiento es evidente que:

1 – la lengua (cualquier idioma natural) es un código usado para expresar nuestro pensamiento.

2 – este pensamiento, esas representaciones o imágenes mentales son mucho más ricas que su representación lingüística y forman parte de un idioma universal que el psicólogo y lingüista canadiense Steven Pinker denomina “mentalés”.

Lo más difícil para los estudiantes de español es identificar los contextos específicos del subjuntivo. Por eso, es interesante comprender la ley de uso que hemos visto al principio, porque forma parte de ese lenguaje universal, común a todos los seres humanos. Es decir, el concepto de modo verbal existe como concepto mental; la diferencia es que cada lengua usa unos recursos propios para traducir ese concepto.

Como hemos dicho antes, el subjuntivo es usado como una forma verbal para expresar la  no declaración. Lo usamos básicamente cuando el contenido verbal no representa lo que queremos declarar, sino como un concepto sobre el que queremos declarar algo.

Piensa en este ejemplo:

Mi hija vive en Roma y nos vemos una o dos veces al año. Tenemos poco contacto, pero me encanta cuando me llama por teléfono y hablamos un rato.

Imagina estos dos casos:

1.- Mi hija casi nunca me llama. Un día, hablo con un amigo y le digo, triste:

2.- Mi hija me llama todas las semanas. Un día, hablo con ese amigo y le digo, contento:

En el primer caso, mi hija no me llama casi nunca; en el segundo caso, sí. Sin embargo, yo puedo usar la misma frase en ambos contextos, porque mi intención no es afirmar si mi hija me llama mucho o poco: mi idea es hacer una valoración sobre esa idea. No es importante si esa acción es real o no: esa acción es una idea sobre la que yo hago un comentario. Por eso usamos el subjuntivo: es una no declaración.

Organizo una fiesta en casa. No he invitado a Nuria, pero mi amigo Carlos me ha dicho que ha hablado con Nuria esta mañana y le ha dicho que va a venir. Yo puedo decir cualquiera de estas frases:

[…]

Sin embargo, en ninguna de estas oraciones afirmo que “Nuria viene a la fiesta”.

A partir de ahora, vamos a ver cuáles son los diferentes contextos en los que el mentalés hace uso del modo subjuntivo en español y veremos algunas de las matrices más comunes que usamos para introducir el subjuntivo. Podremos comprobar que, en todos los casos, implican una “no declaración”.