Los dos elementos básicos que usamos cuando hablamos son el sujeto y el verbo. Los dos están directamente conectados.
El sujeto es la parte de la oración que indica quién o qué hace o experimenta la acción del verbo.
El verbo es la parte de la oración que expresa qué hace o experimenta el sujeto.

El sujeto y el verbo están directamente conectados. Esto significa que la terminación del verbo cambia su forma cuando el sujeto cambia:
Laura vive en Cádiz – (Laura = ella)
Laura y yo vivimos en Cádiz – (Laura y yo = nosotros)
Conjugar un verbo es cambiar las terminaciones de un verbo para adaptarlo al sujeto y para expresar el tiempo de la acción (presente, pasado o futuro).
Esta conexión o adaptación del verbo y el sujeto se llama concordancia. Decimos que el sujeto y el verbo concuerdan.
Contenidos útiles
Actividades